jueves, noviembre 30, 2006

Como un viaje astral pero despierta

Esta habitación y mi cabeza son un caos, hay cajas, muchos papeles, dónde está ese lugar inspirador que busca el ojo para escribir después algo. También hay un cenicero que es un asco. Y en el medio de todo una silla giratoria, de computadora, muy incómoda, bajita. Ahora que veo, arriba del escritorio hay hasta un par de medias.

Hoy y ayer no ví a alguien que supuestamente es quien más cerca de mí está. Por ende, todos los demás están más lejos. Es decir que yo estaría en una especie de montaña, de esas que se ven enteras desde algún punto de observador no demasiado lejano, arriba de todo, chiquita, medio caricaturizada, con cara de perplejidad. Mirando para abajo o a la lontananza, no sé. Pero seguro con un gran signo de interrogación dibujado arriba.

“¿Qué pasa acá?”

(acá… acá… acá…) (eso es el eco)

“¿Tan livianito es esto?¿tan frágil?”

(ágil… ágil…ágil…)

Puta, haberlo sabido ni siquiera me subía a la moto. O será que en realidad es así… Que no hay amor incondicional como él mismo me dijo. ¿Mienten todos? ¿O son todos unos pobres crédulos que viven engañados?

Me parece que desde acá estoy viendo que la yo chiquita que está arriba está buscando el lado más fácil para bajar. Sí… duda un poco creo. Arrancó por la ladera derecha. Ups! Se resbaló. Está encarando para el otro lado. Sí, definitivamente está bajando, o cayendo, bien no sé. Abajo hay varios amigos.

martes, noviembre 21, 2006

Los hombres que me enternecen



1- Los que pueden cenar o almorzar tarta de verdura y ensalada
2- Los que cocinan
3- Los que tienen un tatuaje entre los omóplatos
4- Los que sólo usan perfume ocasionalmente o nunca se acuerdan de ponerse
5- Los que se lavan las medias o los calzoncillos y los cuelgan en las canillas de la bañera
6- Los que tienen algún libro (de cuentos o novela) en la mesa de luz
7- Los que te confían el auto para algún mandado sin que se lo pidas
8- Los que hacen chistes pavos
9- Los que tienen fea letra pero escriben lindas notitas
10- Los que tienen letra hermosa y personal
11- Los que andan en bici con mochila
12- Los que tienen en la casa algún llamador de ángeles o móvil
13- Los que saben de electricidad y reparaciones domésticas
14- Los que siempre se ofrecen para hacer fuego en los asados
15- Los que saben jugar a la canasta o al burako
16- Los que se ríen con Maitena
17- Los que duermen desnudos
18- Los que roncan y no se enojan si los pateás o movés para que se callen
19- Los que les hablan a los nenes de igual a igual
20- Los que tienen confianza natural con los animales
21- Los que escuchan más de cuatro géneros musicales
22- Los que los trajes les quedan pintados
23- Los que tienen hombros cuadrados
24- Los que nadan bien
25- Los que les gustan las películas europeas
26- Los que escuchan radio
27- Los que tienen algún dedo de la mano o del pie machucado por jugar al fútbol

jueves, noviembre 16, 2006

Los hombres que no miro dos veces

1- Los que tienen corte de pelo con cubanas
2- Los que usan colonias o perfumes del tipo Colbert o Pino (para eso no te pongas nada!!!)
3- Los que usan cinturón con iniciales
4- Los que se visten para salir con remera polo rosa, bermuda color caqui y zapatos leñadores
5- Los que afirman no saber de vinos
6- Los que dicen que la mejor comida son las milanesas con papas fritas
7- Los que usan una remera de Intoxicados
8- Los que se hacen los cancheros con traje pero tienen las botamangas del pantalón gastadas de pisárselas
9- Los que se ponen gel en el pelo
10- Los que su cerveza preferida es “la Quilmes, papá”
11- Los que presumen de estudiar medicina para “salvar vidas”
12- Los que se autodenominan “doctor tal” y son abogados
13- Los que sólo leyeron los libros de la escuela
14- Los que presentan a su novia como “mi mujer, fulana”
15- Los que presentan a su esposa como “mi señora, zutana”
16- Los que le ponen mayonesa al asado
17- Los que no comen nada que no esté combinado con carne
18- Los que juegan al golf o al tenis y se lo cuentan a todo el mundo
19- Los que usan zapatillas de astronauta con jean ancho que se les abullona en los tobillos
20- Los que “no les causan gracia” los libros de Maitena
21- Los que duermen con medias
22- Los que dicen que la amistad entre el hombre y la mujer no existe
23- Los que usan la camisa con tres o cuatro botones de arriba desprendidos
24- Los que usan una cruz con cadenita colgada del cuello
25- Los que censuran a una mujer si opina de fútbol, como si todas sus opiniones fueran de experto
26- Los que hablan como si estuvieran de vuelta de todo y son unos perejiles
27- Los que no toman cerveza
28- Los que van al gimnasio a hacer aparatos
29- Los que en su vida elongaron después de hacer alguna actividad, porque creen que entonces no “sacan músculo”
30- Los que andan de traje y anteojos para el sol (de esos súper opacos) en invierno
31- Los que gustan de Guillermo Francella y Tinelli


Aportados por Marisol

1- Los que usan polera metida adentro del pantalón
2- (Parece que todos los demás sí!!!)

lunes, noviembre 06, 2006

La sensibilidad de Pángaro para decir eso, para que lo sintamos todos

Las mejores fiestas se hacen acá
Las mejores risas se oyen acá
Los mejores tragos se preparan acá
y los mejores puñales se clavan acá

No quiero que me olvides
rayo de luna sobre la 3
No quiero que me olvides
vida platense dulce y cruel

martes, octubre 31, 2006

Superficialidades

Conocí una vez a un muchachito que era tan canchero que enseguida me gustó. Era dee jay, y usaba el pelo decolorado, paradito con algún producto, muy producido, algo así como un metrosexual. Habíamos hablado un par de veces y no me tiraba mucha onda, parecía muy metido en sus cosas y vieron cómo es cuando alguien está por un camino paralelo y sin posibilidades de cruce.
Una vez llegué a la disco en la que él ponía música después de una fiesta suicida y con una borrachera que no veía más allá de un metro. Era de día y veníamos de caravana con un par de amigas y un amigo, no sé cómo llegamos en ese auto sanos. La fiesta estaba terminando, estábamos en el patio del boliche y cuando lo vi (casi a 50 centímetros) me tomó de la mano y me dijo “¿cómo estás hermosa?”
Me enamoré.
Y él de mí.
A la semana lo había invitado a cenar a mi casa. Yo había cocinado con curry una comida hindú, y le dije que descorchara el vino y lo sirva mientras tanto. Manipulaba yo con poca cancha la fuente del horno para sacar las batatas cuando miré hacia atrás:
Estaba terminando de servir el vino, en unos vasos enormes que yo tenía, ¡hasta el borde! ¡como si fuera cerveza!
No pude evitar comentárselo. Pero era tarde. Se me había caído un ídolo y nunca más pude levantarlo.

jueves, octubre 26, 2006

Los extraterrestres

Un amigo salteño estudiaba la misma carrera que yo. También, igual que yo, era ayudante de Gráfica I e integraba el Grupo de Investigación. Además, estaba cursando materias de la carrera de Economía, hacía boxeo, remo y estudiaba francés. Omito decir que con el inglés se manejaba a la perfección. Por supuesto que además tenía novia, que iba a todas las fiestas y se emborrachaba como el que más, o mejor dicho, era el que más. Se lució haciendo vueltas de carnero en un recital de Árbol, al punto de que los dos cantantes bajaron del escenario a hacerlos también. Como le gustaba sacar fotos -y paseó a dedo y con mochila por toda latinoamérica-, en sus viajes recopilaba hermosas imágenes que la revista National Geographic a veces le publicaba.

Mi madrina tiene como nueve ahijados –yo sería la sexta, más o menos. Para los cumpleaños de cada uno y para el día del ahijado hace regalos preciosos y personales. Es presidenta de una mutual, conoce por nombre a casi todos los afiliados, que están desparramados por toda la provincia. Hace tenis y va al gimnasio. Tiene ocho cuñados y dos hermanas –todos casados-, infinidad de sobrinos y muchísimos amigos. Va a los cumpleaños de todos y los llama para preguntarles si se amigaron con sus novios/as, se curaron del resfrío o simplemente cómo están. Además tiene dos hijos y tres nietos. Los lleva al pelotero y los cuida cada vez que puede. ¡Y puede!

Walter había sido un buen jugador de básquet, pero un tumor en la cadera lo dejó rengo a los 17 años. Se dispuso a devorar libros por primera vez en su vida, y se inclinó por las humanidades. Empezó la carrera y la militancia al mismo tiempo, en 1983, logrando desalojar -junto con cuatro o cinco compañeros- en un par de años a los rezagos carcamanes de la dictadura en la facultad. La agrupación que fundaron estuvo doce años seguidos en la conducción del Centro de Estudiantes, la única estable que no era Franja Morada. A los 30 era secretario académico, adjunto de cátedra y profesor exigente e ingenioso. Había escrito varios libros y dirigía ocho proyectos de tesis con claridad y responsabilidad. A los 35 era vicedecano. Era gracioso, innovador y metódico.
Falleció en un accidente de auto pocos meses después, cuando ya su mente sagaz estaba ideando cómo acceder a la presidencia de la Universidad. Fue una pérdida invaluable para los habitantes de la galaxia.

miércoles, octubre 25, 2006

y acá estoy, al final, con mi mamá...

martes, octubre 24, 2006

Máximas de sms

Las palabras "independientemente" y "polideportivo" ocupan más de una línea en la pantalla de los celulares. Por lo tanto, se aconseja buscar sinónimos.

lunes, octubre 23, 2006

El regalo despreciado de Loli


Me lo regaló la otra Loli. Lo puse de fondo de pantalla en todas las computadoras de la redacción. Al otro día, cuando llegué, todos lo habían cambiado.

La grosería está de moda

Con esto de que que el capitalismo es un crimen de lesa humanidad, ser libre pasó a ser sinónimo de "ser"de alguno de los 3459 partidos o agrupaciones autodenominadas de izquierda que hay; también es sinónimo de estudiar en alguna "escuela de formación estético-expresiva" y de consumir diseño, arte y música, todas cosas muy cool y generalmente caras.

En este país los supuestos comunistas quieren el derroche estatal y los supuestos liberales quieren (sus) economías protegidas. No existe el mérito ni tampoco búsqueda de la excelencia, que son concebidos como discriminaciones injustas y dictadas por el FMI.

Pero todo eso no lo voy a analizar ahora, tendría que estar un siglo escribiendo. Los que no tolero son a aquellos para los que ser libre pasó a ser sinónimo de ser grosero, mugriento, improvisado. Tomar vino caro del pico, escribir en formato telegrama, imitar el modo de hablar de la cumbia villera, no tener nunca cigarrillos (¡pero pedir a lo loco!), usar ropa sucia, no contestar el saludo, prepear a la gente, ser cínico con los desconocidos o, ¡peor! con los conocidos. Eso antes era patrimonio de gente que no había tenido oportunidades en la vida, algo que escapaba de su voluntad. Ahora para muchos es una elección de vida.

En esta categoría no entran todas las características mencionadas por separado. O a lo sumo de a dos o tres. Lo que no soporto es cuando se dan todas juntas en una misma persona. O en un grupo de personas que se autolegitiman entre ellos. Ojo! esto no es prejuicio. Es un juicio de valor!

También me sulfuran los hiper perfectos. Otro día lo abordaré. Este día en particular estoy atacada con los otros.

De la historia de Loli y su amiga Loli

Oh Loli Ñopo, cuánto tiempo te quedaste chateando en esa casita con tus amigos hechos de ceros y unos?

La analfabeta digital

Yo tenía un blog... tengo. Pero no lo puedo conectar con este. Sin embargo, siempre está la posibilidad de bautizar otro. Es como las casillas de e-mail cuando te olvidás la contraseña, y el nombre de usuario, y la pregunta secreta, y te cerraron la casilla alternativa. Se hace otra y listo!
Seremos millones de blogs desparramados por ahí... yirando en el éter, algunos abandonados, lloriqueando por una nueva entrada.
Pronto sabrán de ellos, si puedo. O si no me lo cerraron. O si no me olvido de algo.