viernes, julio 20, 2007

Amigota

En “El hombre que fue jueves”, de Chesterton, cuando el poeta Syme encuentra al otro impostor afirma: “Entre aquella soledad y su situación actual en compañía de un aliado había un abismo. Digan en buena hora las matemáticas que cuatro es igual a dos por dos; pero no pretendan que dos es igual a dos por uno: dos es igual a uno multiplicado por dos mil. Por eso, no obstante sus muchas desventajas, las sociedades van a parar siempre en la monogamia”.

De la misma manera se puede explicar la obsesiva amistad que en algún momento de nuestra vida tuvimos con alguien. Debe haber muy pocas personas que no hayan tenido alguna vez en su vida a un mejor amigo único, absoluto, irreemplazable y que excluye completamente a un tercero.

Al mejor amigo no lo elegimos ciegamente, sino que un día se acumuló a otro día y a otro en que ahí estaba. Llegó un momento en que nos entendíamos sin palabras.
(Seguramente hubo alguna confesión de siesta de domingo, con todos los juguetes en stock de nuestra casa desparramados en el piso, o corriendo lejos en la misma dirección en las siete vidas: “Vos sos mi mejor amigo”).
Entonces ya pudimos pelearnos como hermanos: implacablemente.

De más grandes no hay tanto rito, pero quiero resaltar la validez de la afirmación de Chesterton. Cuando somos dos, sean amigos o amigas, podemos llevarnos el mundo por delante.

De chicos: Damos vuelta todos los placares, trepamos al techo, compartimos el escondite. Con más de dos ya hay rollo. O no entramos en el mismo refugio, o nos hacemos mucho bardo y nos descubren.

De adolescentes: Nos prestamos toda la ropa. Nos contamos todos los secretos. Exhibimos nuestra amistad exclusiva y hacemos que otros mueran de envidia por no poder acceder a tan privilegiado club. Hasta nos gustan los mismos chicos y nos reprochamos entre gritos y llantos las mismas actitudes. Si hubiera tres, ya podría haber traición en una etapa de tanta susceptibilidad.

De más grandes: En un viaje a dedo nos levantan todos los autos, en el boliche nos regalan todos los tragos, podemos charlar horas con alguien que sólo a una le interesa, pero siempre la otra se quedará por ahí cerca -porque no tiene otra cosa que hacer- y podrá rescatarnos con la mejor excusa cuando lo necesitemos.

De adultos: Quizás sea el momento en que más tendemos a canjear al mejor amigo por la pareja. Esta es la etapa de extrañar a nuestro amigo exclusivo.

Por último: Las viejas andan de a tres o cuatro, pero siempre hay dos “que se entienden”. La otra, o es muy terca, o es muy amarreta, o tiene siempre esa cara de amargada o nos avergüenza a todas tratando mal a los mozos del café.

En todas las edades, y cuando por alguna razón ya no basta con girar la cabeza para verlos, los recordamos a nuestro lado caminando, estudiando, hinchando las pelotas o simplemente aburriéndose y tratando de robarnos el control remoto. Siempre, en cada etapa, algún elegido. Siempre el mejor amigo.

Para todos mis mejores amigos.

jueves, junio 28, 2007

Orgullo heterosexual

En el día del orgullo gay, el grupo "Fugitivas del Desierto" escribe en la revista "Arte Alternativo":

"La heteronormatividad demuestra ser una política opresiva que, como garantía de su eficacia, nunca es formulada explícitamente, presentándose como ‘natural’ y también como universal y normal”.

"También se marca que las prácticas sexuales ideales y correctas sean las heterosexuales, coitocéntricas y monógamas. Todo esto va a influir en la forma en que experimentamos nuestro cuerpo, y en que entendamos nuestras identidades como esenciales y excluyentes”.


Loli Ñopo escribe:

-Creo firmemente que lo que nos distingue de los animales es nuestra capacidad de autonomía. Somos culturales y no puramente instintivos. Por eso;

-No creo que la “heteronormatividad” que tanto se empeñan en defenestrar los grupos feministas sea una “política opresiva” con una “garantía de eficacia”. Sospecho que la "hetero" sí es natural e instintiva. Es en virtud de ello que rescato y hasta envidio de los gays y bisexuales que puedan elegir sin mandatos animales o instintivos.

-Nadie le quema los pelos, al menos en esta época, a su hijo/a diciéndole: “Te tienen que gustar los que tienen pitito”, o a la inversa. Es como concluir que todos los "hetero" al final son unos reprimidos con la cabeza lavada por la política secular.

-Respecto de si las “prácticas sexuales ideales y correctas son las coitocéntricas, heterosexuales y monógamas”, considero que el hecho de mencionar la primera ("coitocentrismo") evidencia el grado de represión de alguna persona que estuvo con quien escribió eso, no un mandato cultural, político y opresivo del neoliberalismo (es lo que llega desde la calle, en este instante, por altoparlantes).

-En cuanto a la elección de pareja homosexual o heterosexual, es algo que pertenece a la vida privada de cada uno y me parece que cada quien puede hacer lo que sienta.

-En cuanto al mote de “monógamo”, detesto la promiscuidad y soy un ser que defiende a ultranza la monogamia, al menos mientras se ama a alguien y se es amado por esa persona. No encontré una sola persona que disfrute de la libertad sexual de su pareja, y aclaro que de la propia todos disfrutan, al menos mientras el otro no se entera.

En fin: no agreguemos rollos donde no hay: el que es gay puede serlo, las lesbianas tienen todo el derecho de hacer de su traste una bicicleta, pero advierto que la contemplación de franela ajena, así sea heteronormativa represora, o la homosexual, no coitocéntrica y poligámica sólo la tolero en un boliche, y borracha. Fuera de ese ámbito me parece una vulgaridad.

PD: Estuvimos charlando sobre las exageraciones con Lolo, aquí

martes, junio 26, 2007

¿Cuánta basura tiene ese camión, dios mío?
Molesto: que el conductor del camión de la basura decida compactar justo en la puerta de tu casa.

viernes, junio 22, 2007

Pasa en el banco

Indumentaria: pantalón "de vestir" negro con campera inflada amarilla. Botas de punta fina. Hebillas blancas en el pelo reforzadas con invisibles.
Accesorios: mil papeles distintos en la mano, sobre el mostrador, y más. Algunos amarrados con una banda elástica.
Maneras: masticaba algo así como un chicle con la boca abierta y se comía las eses.
Acompañamiento: otra piba al lado, callada y absorta en acomodar los papeles (¿sería su asistente?).

Por si fuera poco el tiempo que corría inefable con ella acaparando la caja, le pregunta al rubicundo cajero (cuando le da un vuelto que, por supuesto, no es el último trámite que deberá recibirle):
Mina (con mohínes seductores): ¿tené monedas de dos peso’?
Cajero (contando más plata): mmffsbsbs… ¿eh?
Mina: es una edición limitada.
Cajero: Ajá. No, no tengo.
Mina (revuelve el estuche de notebook que usa de cartera y saca una moneda bastante grande) Son éstas… (nuevo mohín seductor y exhibición de moneda con inclinación de cabeza y caída de ojos).

Lariten piensa (detrás, en la cola): Y si ya la tenés a la moneda, pa qué pedís… salame!

Mina saca una boleta de Edelap, paga y después la amarra a una billetera gorda y espantosa con otra bandita. Por fin se da vuelta para irse y horror! Lo que estaba masticándole en la cara y con la boca abierta al cajero eran chocolinas. Quedaban dos sobre el mostrador, que fueron secuestradas rápidamente y metidas en el bolsillo de la campera (inflada).

martes, junio 19, 2007

Hombre lobo del hombre

No seré ninguna precursora si digo que la convivencia no es fácil, mientras más convivencias se va teniendo en la vida más modelos iremos conociendo, y no hablo de CONVIVENCIAS MODELO, sino más bien, tipos, tipos distintos de convivencia, es decir, tipos distintos de problemas con los que lidiar, por ejemplo (y en orden más o menos cronológico):

- Infantes rayoneadores de cuadernos (ajenos)
- Juguetes (propios) destrozados por infantes más infantes que uno.
- Diarios íntimos violados
- Ropa robada
- Alcahueterías varias (ajenas, y bueno, capaz algunas propias)
- Música (propia) siempre bajada
- Música (ajena) a decibeles nocivos
- Exigencias de orden y limpieza extremos (léase: compañera obsesiva)
- Juergas (ajenas) en noches anteriores a parcial (propio)
- Novios (ajenos) instalados
- Novios (ajenos) ataca heladera (propia)
- Mugre y desorden (ajeno) eterno
- Remeritas blancas manchadas con desodorante (ajeno)
- Eterna comodidad gastronómica (ajena) léase: si uno no cocina no se come
- Alimentos (ajenos) con nombre (paquete de criollitas incluido, lo juro)
- Despertadores electrónicos sonando cada diez minutos durante 4 horas (¡todos los días!)
- Consiguientes acuses de apagada (propia) de despertadores (ajenos) que sonaron sólo 2 horas
- Colecciones de bombachas (ajenas) colgadas para siempre en bañera (propia y ajena) (16 llegué a contar, lo juro)
- Consiguientes acuses (ajenos) de descolgada de bombachas (ajenas, puaj!)
- Prohibición (ajena) de veladores (propios) encendidos para leer
- Obligación de amanecer con cara (propia) de feliz cumpleaños (de nadie)
- Caras de toor (ajenas) sin motivos aparentes
- No reposición de víveres esenciales (léase: leche, café, yerba y otras yerbas)
- Visitas higiénicas (ajenas) poco silenciosas
- Concubinos (propios) obsesivos del orden
- Concubinos (propios) que nunca saben dónde están las cosas en la casa (la sal, por ej).
- Obligación (propia) de saber dónde dejó sus cosas el concubino (propio) con consiguiente ganas de matar (propias)
- Tráfico (ajeno) de sms a la hora (propia) de dormir

Y podría seguir así durante horas, y todavía no incluí experiencias ajenas que bien conozco, de todo tipo y colores, y excluí muchas propias inconfesables, o más bien increíbles (por respeto al secreto profesional, vió).

Los ejemplos que siguen son contemporáneos:

- Gorda (ajena) que se pasa el día en pijama en su defecto joggins horribles y con vida propia.
- Gorda (ajena) que cuando usa jeans se le ve parte de la raya (propia, léase: del culo gordo de la gorda) (cual carnicero, sí!) y sin agacharse ni sentarse, no es el tiro bajo, es la raya de la gorda que le empieza en la nuca (propia).
- Olor a comida (ajena, o sea de la gorda) a cualquier hora.
- Comida (ajena) que se consume en habitación (ajena)
- Gorda (ajena) que está todo el día jugando a la playstation (ajena, del gordo, su novio)
- Gorda (ajena) que grita jugando a playstation (ajena) a la hora de dormir (propia)
- Gorda (ajena) que opina sobre la economía del gordo (propio, de la gorda) y le dice que se compre una PSP (playstation portable) (por cierto para el que no la conoce están buenísimas, pero cuestan alrededor de u$s 350)
- Gorda (ajena) proveniente de país ajeno y habla en español (ajeno).
- Gordo (ajeno) proveniente de país propio que se deja vivir por la gorda (propia)
- Gordo (ajeno) con boludez y ceguera (propios).
- Gorda (ajena) que no trabaja ni estudia, ni busca trabajo (propio), ni busca estudio.
- Peine verde (propio, léase: ¡mío!) desaparecido, para mí que la culpa (propia) es de la gorda (ajena).
- Gorda (ajena) que canta, cual autista, cuando anda por ahí.
- Gorda (ajena) seguro con mal aliento (propio) no tan fuerte porque cada tanto emite sonido (cuando habla con el gordo propio, cuando grita con la play, cuando canta cual autista)
- Gorda (ajena) ¿deprimida?
- Gorda (ajena) ¿que se quiere suicidar?
- Gorda (ajena) ¡lumpen!
- Gorda (ajena) sucia
- Gorda (ajena) de mierda (propia)
- Gorda (ajena) que busca… ¡asesinato! (propio, léase: mío)

- Gorda que en realidad no es tan gorda pero la odio

Escucho experiencias (propias y ajenas).

sábado, junio 16, 2007

Civilización y Barbarie

La gente medianamente civilizada no anda desperdigando flatos por ahí, aun siendo silenciosos, porque todos sabemos que son los peores.
La gente, medianamente civilizada, se baña lo suficiente como para no emanar olores varios, sobre todo el A CHIVO, o empanada santiagueña.

Si bien, cabe la aclaración, hay mujeres que no tienen el menor reparo en andar con el flequillo a lo FIDEOS CON MANTECA, no voy a ahondar en eso ahora.
Entonces me pregunto, qué le hace pensar a la gente que tiene el derecho de invadir el espacio vital de otro con tal, pero tal, pero taaal ¡mal aliento!
¡Dios santo! ¡Me pasó tres veces esta semana!
Con la que me alquiló la casa, con un taxista, con el que me dio el alta en mi nuevo trabajo…
…y no es que yo fui a sus respectivas casas a tocarles el timbre a las siete de la mañana sacándolos de la cama. (De hecho, nadie de los que me rodea tiene ese olor ni cuando duerme o hace horas que no emite sonido)
Tampoco es olor a HACE HORAS QUE NO EMITO SONIDO.
Es olor a… a… ¡urgente un dentista!.
Y mientras, que se yo, mandate un tictac tras otro ¡son sólo dos calorías per cápita de tictac, mamita! (papito!)

Usá Listerine en vez de agua cuando tengas sed.
¡No hay derecho! ¡metros y metros de diámetro de espacio inhabitable!
Y toda gente “medianamente civilizada”.



to be continued…:


- Teléfonos con sensor de mal aliento
- ¡Horror! Pucho para matar el Alien.
- Fideos con manteca.

viernes, junio 15, 2007

Con los problemas que hay en los aeropuertos el gobierno ya no puede pilotearla.

domingo, junio 10, 2007

Así estamos

Lo escuché en Musimundo.
Lo juro. Acá no hay ficción.

Cola para pagar en Musimundo. Padre gordo, con un disco de Maná y algo más en la mano. Voz por altoparlante que dice "M. está cerrando sus puertas por hoy, agradecemos a nuestros clientes bla bla bla...". Hijo gordito, rubión, de unos nueve o diez años, tras la soguita. Padre que le dice:

- Decime qué querés, si un equipo de música grande o un televisor. Pero ¡YA! Decidite.

Hijo mira con cara de apuro y corre otra vez hacia las góndolas.

Lariten, en la cola también, no puede creerlo. Si querés que tu hijo nunca valore las cosas, aplicá ese método cuando tengas plata.

domingo, junio 03, 2007

¿Por qué la gente pone "Juaaaassss" cuando algo le causa gracia? ¿Es espontáneo eso?

martes, mayo 29, 2007

Las más lindas escenas de películas I

(Ojo. No son las películas preferidas necesariamente. Pero las escenas lograron salvar el zapping, en algunos casos, y en otros son parte de una obra de arte definitiva)

Cuando Gwyneth Paltrow baja del ómnibus en “Los excéntricos Tenenbaums”, en cámara lenta y con su saco de piel, y su hermano-enamorado la espera sentado sobre la valija.

La escena del almuerzo, cuando todos cantan “Say a little prayer for you” en “La boda de mi mejor amigo”. La sonrisa torcida de él y su mirada triste y contenta.

La extraña escena musical de “Magnolia” en la que todos cantan “Wise up”, cada uno en su historia. Julianne Moore se roba mi corazón.

Cuando Amelie se imagina que él aparece y es en realidad su gato, que hace ruido con las cortinas entre la cocina y el living.

“No, I’m your father”, en “El Imperio Contraataca”.

La declaración de amor atormentado bajo la lluvia en “Orgullo y prejuicio”.

La canción latina (creo que era un bolero) cuando escapan del supermercado que robaron Lola y su novio en “Lola Rennt”.

Cuando Ludwig toca “Claro de luna” en el piano mientras su novia (de momento) lo escucha escondida y demuestra así al viejo decrépito de su padre que por sordo no deja de ser virtuoso.

Escucho sugerencias...

miércoles, mayo 02, 2007

Es muy capocha firmar el diminutivo del nombre terminado en "y": Gaby, Dany, Pauly. Hay que ponerle "i" latina, y si no, se leerá en su fonética castellana: Gabsh, Dansh, Paulsh.

dedicado a mi querido amigo Federico,
de quien estoy esperando su blog
para volver a reírme con su genialidad ya que en persona
no puedo verlo tanto como quisiera.

lunes, abril 23, 2007

Máximas de las carteras femeninas (primera parte)


1-Cuanto más grande la cartera, mayor será la cantidad de cosas imprescindibles que debés llevar irremediablemente en ella.

Ejemplo:
a) Cartera chica, muy chica, de ir a un casamiento: atado de puchos, documento (por si después vas a otro lado), un billete de 20 pesos adentro del forro del documento, carnet de conducir en ídem lugar, llaves.

b) Cartera simplemente chica: atado de puchos, documento, carnet de conducir, un monedero con algunas monedas y la tarjeta del cajero, llaves, un delineador al que se le sale la tapa, teléfono celular, lapicera.

c) Cartera mediana: atado de puchos, encendedor, documento, un monedero con algunas monedas, billetera completa*, llaves, un delineador al que se le sale la tapa, teléfono celular, 3 lapiceras, lápiz, manteca de cacao, un block dobladísimo, un reproductor de mp3, un tampón guardado en el bolsillo interno, junto a tarjetas personales de gente que ni te acordás quién era, dos paquetes de beldent a medio terminar.

d) Cartera grande: atado de puchos, documento, un monedero con algunas monedas, otras monedas sueltas, billetera completa*, llaves, un delineador al que se le sale la tapa, teléfono celular, 3 lapiceras, lápiz, manteca de cacao, un block dobladísimo, un reproductor de mp3, dos tampones y una toallita guardados en el bolsillo interno junto a tarjetas personales de gente que ni te acordás quién era, el grabador periodístico del laburo, un artículo recortado del diario, una lista de compras que ya hiciste, un agenda llena de papeles sueltos, un cepillo de dientes, dentífrico, un perfume chiquito, cinco encendedores (jamás compraste un encendedor), un par de medias, el libro que estás leyendo, miles de paquetes de beldent a medio terminar, envolotorios de caramelos y de golosinas que no querías tirar a la calle pero no encontraste tacho a mano.

e) Bolso: atado de puchos, documento, un monedero con algunas monedas, billetera completa*, llaves, un delineador al que se le sale la tapa, teléfono celular, 3 lapiceras, lápiz, manteca de cacao, un block dobladísimo, un reproductor de mp3, dos tampones y una toallita guardados en el bolsillo interno junto a tarjetas personales de gente que ni te acordás quién era, el grabador periodístico del laburo, un artículo recortado del diario, una lista de compras que ya hiciste, un agenda llena de papeles sueltos, un cepillo de dientes, dentífrico, un perfume chiquito, un cepillo de pelo, cinco encendedores (recordemos que jamás compraste un encendedor), un par de medias, el libro que estás leyendo, un estuche de CDs, una bolsa arrugada con una remera que querés pasar a cambiar, millones de envoltorios de caramelos, chicles y otras yerbas.

*Billetera completa: tarjeta del cajero, de crédito, de blockbuster, de la obra social, de vip para algún boliche (vencida), del seguro de vida que te dan en el trabajo, de la afjp, de descuento en algún negocio (vencida), carnet de conducir, 14 fotos carnet de amigos y tuyas de hace diez años, una moneda de otro país, un boleto capicúa, 800 recibos de pago con débito, un teléfono garabateado sin nombre, algún billete de dos pesos, 21 tickets del supermercado. Peso: 500 gramos.

En la próxima entrega: carteras abandonadas por un tiempo.

domingo, abril 08, 2007

Cuidado con quemarse

Estuve en semana santa en Copahue. Léase zona cordillerana de Neuquén. Neuquén: léase todo lo que en estos días se habla de Neuquén.

Por todas partes, en Copahue, hay cartelitos:

"Precaución. Zona de hervideros y fumarolas. Altas temperaturas". *

*Hervideros y fumarolas: una manifestación termal de origen volcánico

domingo, abril 01, 2007

Me faltó agregar, hace mucho, esta parte:"oro en polvo, Federico, yo te adoré".

Listen to me ¡LISTEN TO ME!

Si bien no tengo nada personal contra mis amigos que son católicos, sí lo tengo contra la iglesia católica.

Si bien no tengo nada personal contra mis amigos maestros o profes, sí lo tengo con ATEN

Si bien no tengo nada personal contra el (diría mi amigo, pero queda mal) intendente, sí lo tengo contra la Municipalidad.

¿Y por qué?

Estoy en mi casa, creo que es domingo de ramos porque me crucé con gente que portaba olivos, con una cara de santos en la que se notaba que recién, reciencito nomás salían de la Catedral. Vivo en la misma manzana de la Catedral. Su edificio está a escasos veinte metros de mi ventana.
Desde las ventanas del lado derecho estoy escuchando la misa de ramos con altoparlantes. Sí! ALTOPARLANTES.

Es algo así: La voz del cura amplificada diciendo un sermón a 4000 decibeles. Este sistema evangelizador me despertó hoy a las 10.40 y continúa.

Del lado izquierdo de mi departamento llega la voz de una maestra o docente reclamando, también con ALTOPARLANTE, por el aumento de sueldos que está pidiendo ATEN desde hace un mes. Alusiones a funcionarios varios, cambios de tono, todo a 3000 decibeles (está un poquito más lejos, digamos a 60 metros).

En el medio, la nunca tan ponderada feria artesanal con recital incluido. Música que pretende ser murga. Pongámosle, unos 2000 decibeles más.

Y la municipalidad que permite este quilombo.
¿No se da cuenta de que está propiciando que se desencadene mi locura, que en cualquier momento bajo corriendo las escaleras de mi edificio blandiendo un palo de hockey que anda por ahí en los placares y entro a la iglesia y me la agarro con todos los que encuentre a mi paso hasta llegar al micrófono y desato lo que se conocerá como “la masacre de la Catedral”?
¿No se da cuenta de que de ahí voy a ir corriendo hasta el monumento a San Martín y con ese mismo palo asestaré un golpe eficaz al amplificador que tanto debe haber costado a ATEN pagar?
¿No se da cuenta de que de ahí irrumpiré a los codazos y palazos por el medio de la feria hasta llegar al escenario y agarrármela con lo primero que encuentre? ¿No se da cuenta de que saldré en todos los diarios y la Justicia me absolverá por psicosis momentánea?

¿Qué le dirán después a los heridos, que pedirán al menos 25 años a la sombra?

Ahora están cantando los de la Catedral. No sé a quién le cedieron el micrófono principal…. Pero por Dios y Todos los Santos del Cielo, sáquenselo.

sábado, marzo 31, 2007

Los riesgos de exponerse

Cuando inauguramos un blog, creo que muchos lo hacemos por una necesidad intrínseca de contar, de intercambiar; por puro instinto gregario, por necesidad de compartir nuestra platónica capacidad de asombro por las cosas fabulosas, por las cosas pequeñas, por las cosas nimias y las importantes.
Cuando exponemos nuestros asombros exponemos lo que somos. Inevitablemente habrá gente que nos quiera y gente que nos odie. Y gente que nos juzgue.
Como juzgar es una actitud que –más allá de ser políticamente incorrecta- es casi un reflejo de las primeras impresiones que nos causa el mundo, todos tienen el derecho a perdón por haber juzgado, si piden ese perdón. El problema no es juzgar, por más que a veces reprochemos/endilguemos: “Me estás juzgando” y el inquisidor diga “No, no te estoy juzgando”.
El problema es que hay un límite muy difuso entre el juez moral y el fascista. Y hay ciertos anónimos que gustan de juzgar/ejercer su fascismo solapado.
Por eso habilité la moderación de comentarios.
Anónimo: si me conocés tanto y me despreciás de esa manera, tené al menos la dignidad de decir quién sos. Si no, no pasees por acá, te va a hacer tanto mal el veneno atragantado que te va a dar una úlcera y morirás en medio de gritos de dolor, todo por venir a pasear por sitios que no te gustan, donde hay muchos bloggers –una comunidad que también despreciás- y donde nadie obliga a nadie a hacer nada, algo que a vos no te termina de cuadrar. En síntesis: o te gusta atormentarte o no sabés cuidarte de vos mismo.
No te mortifiques más, anónimo. Y tené siempre presente que no voy a permitir la agresión gratuita en mi propia casa. Los fascistas disfrazados de moralistas son los primeros que tienen la puerta abierta para irse, y más cuando traen un cuchillo escondido en la manga.
Y me olvidaba. Tu comentario acerca de Puaj! denotó que fuiste bastante perezoso para leer, porque en otro post dejé muy en claro por qué no me gustó el aviso. Y los perezosos para leer tampoco lo pasan bien en los blogs. Cuidate, no te provoques una úlcera.
Pido disculpas a los que tuvieron que leer esto sin estar involucrados. Nunca aprenderé que el riesgo de exponerse es el riesgo de desarmarse y que cualquier cretino lo aproveche.

viernes, marzo 23, 2007

Los pasos de la degustación de un caramelo mu-mu o Dulcilac


Primer mordida: el caramelo, sin partirse, rellena todos los huecos posibles entre una muela y otra, relegando el grueso de su masa caramelil hacia el paladar y hacia el espacio entre la encía y el cachete. Si se separa la mandíbula el caramelo ahí queda, sin soltarse. A veces es necesario soltarlo con el dedo.

Segunda mordida: una vez acomodado, el caramelo vuelve a repetir su adhesión masiva, pero esta vez está un poco más blando y puede despegarse con movimientos algo bruxísticos del maxilar (como un rumiante).

Tercera, cuarta, quinta, sexta, séptima mordida: puede haber desprendimiento de arreglos dentales. Atención si al masticar se perciben partículas duras en el caramelo. En ese caso se deberá consultar en pocos días al dentista, perdón, odontólogo.

sábado, marzo 17, 2007

No hay juego de palabras más acertado como ese de llamar Concejo delirante a los Concejos Deliberantes. Las cámaras de diputados deberían tener un juego de palabras parecido. Es tan bueno como aquel que dice Qué le hace una lancha más al Tigre.

Mi hijo el dotor

Estoy de acuerdo en que
No es pintalabios, es lápiz labial
No es pintauñas, es esmalte de uñas

Me empelota que
No es más dentífrico, es pasta dental
No es más dentista, es odontólogo
No es más pedicuro, es podólogo
No es más cocinero, es cheff
No es disc-jockey, es “Dee Jay” o DJ

No puedo creer que todavía
Sigan poniendo “Saturday, 15 january. Summer party” en vez de “Fiesta del verano, sábado 15 de enero” en las tarjetas de los boliches. Es muy grasa ponerlo en inglés y ya se quejaba Mafalda de eso hace cuatro décadas.
Siga habiendo pintadas en los edificios universitarios que digan “Libertad a los presos de Chechenia”.

Y sepan que
No sólo no es más doctor sino que nunca lo fue. A ver si lo entienden los ignorantes: es médico o es abogado. ¿Queda claro? Basta de regalarle ese título a los de “universitario completo”, restándole mérito a los que sí se mandaron el carrerón.