sábado, marzo 31, 2007

Los riesgos de exponerse

Cuando inauguramos un blog, creo que muchos lo hacemos por una necesidad intrínseca de contar, de intercambiar; por puro instinto gregario, por necesidad de compartir nuestra platónica capacidad de asombro por las cosas fabulosas, por las cosas pequeñas, por las cosas nimias y las importantes.
Cuando exponemos nuestros asombros exponemos lo que somos. Inevitablemente habrá gente que nos quiera y gente que nos odie. Y gente que nos juzgue.
Como juzgar es una actitud que –más allá de ser políticamente incorrecta- es casi un reflejo de las primeras impresiones que nos causa el mundo, todos tienen el derecho a perdón por haber juzgado, si piden ese perdón. El problema no es juzgar, por más que a veces reprochemos/endilguemos: “Me estás juzgando” y el inquisidor diga “No, no te estoy juzgando”.
El problema es que hay un límite muy difuso entre el juez moral y el fascista. Y hay ciertos anónimos que gustan de juzgar/ejercer su fascismo solapado.
Por eso habilité la moderación de comentarios.
Anónimo: si me conocés tanto y me despreciás de esa manera, tené al menos la dignidad de decir quién sos. Si no, no pasees por acá, te va a hacer tanto mal el veneno atragantado que te va a dar una úlcera y morirás en medio de gritos de dolor, todo por venir a pasear por sitios que no te gustan, donde hay muchos bloggers –una comunidad que también despreciás- y donde nadie obliga a nadie a hacer nada, algo que a vos no te termina de cuadrar. En síntesis: o te gusta atormentarte o no sabés cuidarte de vos mismo.
No te mortifiques más, anónimo. Y tené siempre presente que no voy a permitir la agresión gratuita en mi propia casa. Los fascistas disfrazados de moralistas son los primeros que tienen la puerta abierta para irse, y más cuando traen un cuchillo escondido en la manga.
Y me olvidaba. Tu comentario acerca de Puaj! denotó que fuiste bastante perezoso para leer, porque en otro post dejé muy en claro por qué no me gustó el aviso. Y los perezosos para leer tampoco lo pasan bien en los blogs. Cuidate, no te provoques una úlcera.
Pido disculpas a los que tuvieron que leer esto sin estar involucrados. Nunca aprenderé que el riesgo de exponerse es el riesgo de desarmarse y que cualquier cretino lo aproveche.

3 comentarios:

Meru dijo...

Una pena que te tengan que poner en la molestia. Algo que nunca voy a entender es a la gente así :/

Besos

peanuts! dijo...

No te hagas dramas, que esta gente no suele volver. A mí también me comentó hace unos meses un anónimo de esa calaña, y no sé si no volvió jamás o si no tuvo las agallas para responder a lo que yo le retruqué.

Anónimo dijo...
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